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Reporte Honduras Resiste: Represión

Betancourt agradece a Chávez y Sarkozy por abrir la puerta de su liberación

La ex rehén franco-colombiana Ingrid Betancourt agradeció a los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, y de Francia, Nicolas Sarkozy, por haber abierto las puertas para su liberación, de la cual se cumple un año este jueves.

“Ellos fueron piezas indispensables en el rompecabezas que fue nuestro regreso a la libertad”, declaró Betancourt desde París -donde vive tras su rescate de manos de la guerrilla de las FARC- a la radio colombiana Caracol.

La ex candidata presidencial colombiana, que estuvo seis años secuestrada, dijo que Chávez y Sarkozy, “por su tesón y actitud, abrieron las puertas para que fuera posible” su liberación junto con tres estadounidenses y 11 militares y policías colombianos, en el marco de la ‘Operación Jaque’.

“El presidente Chávez logró la liberación de muchos de nuestros compañeros, Colombia no puede olvidarlo, debemos tener ese gesto de reconocimiento y gratitud a un hombre que se la jugó por salvar compatriotas nuestros, a ese humanista que es Hugo Chávez”, expresó Betancourt.

La dirigente también destacó que Sarkozy “llevó el tema de los secuestrados a la opinión publica mundial, al G7, logrando que el mundo se enterara de lo que estaba sucediendo. Sin esa exposición del problema creo que tampoco se hubiera hecho la operación”, dijo.

Betancourt extendió su gratitud al presidente colombiano, Alvaro Uribe, a sus compañeros de cautiverio, al francés Noel Sáez y al suizo Jean-Pierre Gontard, estos dos últimos que fungieron como mediadores ante las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas).

“Hay que hacerles un homenaje a ellos (Gontard y Saez) porque fueron constantes en la búsqueda de soluciones”, afirmó.

Betancourt y los otros 14 rehenes fueron rescatados en una acción incruenta en la que el Ejército colombiano logró engañar a los rebeldes, aunque la guerrilla sostiene que el rescate fue el resultado de la traición de dos de sus comandantes detenidos en el operativo.

Gobierno hondureño se endurece, comunidad internacional presiona

El presidente designado por el Congreso hondureño Roberto Micheletti, está determinado a no ceder a las crecientes presiones de la comunidad internacional para que vuelva el depuesto presidente Manuel Zelaya, mientras cercena libertades fundamentales para reducir a la oposición.

Miles de personas salieron nuevamente este jueves a las calles de Tegucigalpa para apoyar a Zelaya, quien prometió regresar al país este fin de semana, mientras que seguidores de Micheletti se movilizaron en San Pedro Sula, la capital económica del país.

Varias organizaciones sociales anunciaron que preparan un frente de resistencia en todo el país para recibir el sábado a Zelaya, quien “destituyó” por falta de lealtad a los embajadores en Washington y Bruselas, según dijo a la AFP su vicecanciller, Beatriz Valle.

En Tegucigalpa, sin embargo, políticos, empresarios y analistas dudan de que Zelaya se atreva a regresar al país, donde la justicia emitió una orden de captura en su contra.

Por su lado, Micheletti advirtió a la comunidad internacional en una entrevista exclusiva con la AFP que el presidente depuesto “nunca va a retornar al poder” y que no le preocupan las represalias que se puedan adoptar contra Honduras a nivel global.

“Si la comunidad internacional considera que hemos cometido delitos, algún error, que nos condene y se acabó”, dijo Micheletti, quien aseguró que el 80% de la población está de acuerdo con el derrocamiento de Zelaya, acusado por la justicia de 18 delitos.

Los anuncios y presiones de la comunidad internacional para exigir el regreso al poder de Zelaya, que el miércoles participó en la toma de posesión del nuevo presidente de Panamá Ricardo Martinelli, continúan.

Los países miembros de la Unión Europea con embajada en Tegucigalpa llamaron a consultas a sus embajadores, informó el canciller español, Miguel Angel Moratinos. El miércoles lo habían hecho España, Francia e Italia.

Estados Unidos suspendió las actividades militares con las fuerzas armadas de Honduras y dejó para la próxima semana la decisión sobre un eventual congelamiento de la ayuda a este país, uno de los más pobres de la región y que depende de la ayuda exterior para la supervivencia de gran parte de la población.

Los principales organismos financieros internacionales, como el Banco Mundial, también han decidido hacer una “pausa” en sus préstamos mientras se busca una salida a la crisis institucional.

Pero no todos están de acuerdo con que se apliquen sanciones económicas.

La federación de entidades empresariales centroamericanas exigió a Guatemala, El Salvador y Nicaragua que abran “de inmediato” sus fronteras al comercio con Honduras, y afirmó que las cuestiones políticas no se deben resolver con sanciones económicas.

La firmeza del nuevo gobierno para impedir el regreso de Zelaya y a controlar a sus seguidores contribuye a cercenar libertades fundamentales.

Al toque de queda vigente hasta el viernes, desde las diez de la noche a las cinco de la mañana, se suma una norma aprobada por el Congreso el miércoles que autoriza a mantener personas detenidas por más de 24 horas y suspende garantías, como la libertad de asociación y reunión, y el derecho a la libre circulación.

Para los críticos de las nuevas autoridades se trata de un “estado de sitio encubierto”.

Organizaciones de derechos humanos también denunciaron detenciones arbitrarias, reclutamiento militar forzoso y represión contra medios independientes por parte del Ejército tras el golpe de Estado.

Honduras: ultimátum de la OEA

La Organización de Estados Americanos (OEA) dio un ultimátum al gobierno interino de Honduras para la restitución del depuesto presidente Manuel Zelaya, o de lo contrario el país será suspendido del organismo. Zelaya agredeció por su parte la medida, que según dijo “tiene una fuerza inconmensurable”, y reiteró su condena al gobierno interino del país, cuyas acciones -aseguró- son “un retroceso para América”.

El secretario general del organismo, José Miguel Insulza, dijo que el gobierno interino de Honduras -designado por el Congreso tras la remoción de Zelaya- tiene 72 horas para devolverle el cargo a Zelaya.

“El plazo de 72 horas se cumple el sábado”, aclaró durante un receso del 37º período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de la organización regional.

Manuel Zelaya ha dicho que planea regresar a Honduras este jueves, tanto el mandatario depuesto como el secretario general de la OEA insinuaron que el viaje podría aplazarse para el fin de semana.

Insulza reiteró la condena unánime de los miembros de la OEA al golpe de Estado del pasado domingo y exigió el restablecimiento del orden democrático en Honduras. Además deslegitimó las acusaciones del gobierno interino contra Zelaya, diciendo que hay una “falta de credibilidad esencial” en su origen.

Si el gobierno del presidente interino, Roberto Micheletti, desoye el ultimátum de la OEA, el organismo procederá suspender a Honduras de la organización, con las consecuentes repercusiones económicas y aislamiento diplomático.

Ningún país miembro ha sido expulsado de la organización desde que en 1962 fuera suspendida Cuba.

“No quedarán impunes”

En su alocución ante cancilleres y embajadores de los distintos países miembros de la OEA, Zelaya afirmó que él “como cristiano” podría disculpar a los golpistas, pero aseguró que la justicia y la historia no los perdonarán.

La resolución de la OEA “condena un acto de agresión contra todas las sociedades” y garantiza que “no queden impunes”, dijo el mandatario depuesto.

Insulza, por su parte, explicó que si el gobierno interino incumple el plazo impuesto por el organismo, “no será a Honduras que estaremos suspendiendo, sino a los usurpadores”.

El secretario general, que convocó una nueva sesión para el sábado 4 de julio, reconoció que aunque puede haberse generado un gran descontento por la consulta popular para una reforma constitucional -que hubiese dado a Zelaya la posibilidad de reelegirse-, “sacar al presidente a empujones en la noche, para echarlo del país, no es la forma aceptable en ningún caso para discutir un tema político”.

El secretario general agregó que el objetivo del rechazo de la OEA al gobierno interino de Micheletti es “demostrar claramente que los golpes militares no van a ser aceptados… Hay que reaccionar muy duramente contra eso, y la comunidad internacional lo está haciendo así”.

Resolución de la ONU

El ultimátum se dio a conocer después de que el gobierno interino hondureño desautorizara a los actuales embajadores del país ante la OEA, Carlos Sosa, y ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Jorge Arturo Reina, a representar al país.

También durante la jornada del martes la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución en la que pide la “inmediata e incondicional” restitución del depuesto presidente.

La resolución insta a todos los países a que no “reconozcan a otro gobierno que no sea el constitucional” encabezado por el propio Zelaya.

Hablando ante la Asamblea General, Zelaya condenó de nuevo lo que denominó como golpe militar en su contra y aseguró que no busca la reelección, el tema que llevó a su remoción del cargo.

Por otro lado, el gobierno interino insiste en negar que se trate de un golpe de Estado, y asegura que la destitución se realizó a través de un procedimiento legal.

Se supo la víspera que lo hará acompañado por los mandatarios Cristina Fernández de Kirchner, de Argentina, y Rafael Correa, de Ecuador; además del secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y del titular de la asamblea general de la ONU, Miguel d’Escoto.

Desde el gobierno interino se hizo saber que se respetará a los presidentes de otros países y a funcionarios de los organismos internacionales, pero advirtieron que Zelaya será arrestado y trasladado a una cárcel.

A favor de Micheletti

Este martes los seguidores del presidente interino salieron a las calles de Tegucigalpa sin encontrar oposición alguna,a diferencia de los incidentes que se produjeron el lunes, cuando las fuerzas de seguridad dispersaron a unos 2.000 partidarios de Zelaya.

El propio Micheletti, secundado por los mandos militares, se presentó ante sus partidarios y pronunció un encendido discurso en el que anticipó que su gobierno no cederá a ningún tipo de presión internacional.

“Escuché a un señor de Venezuela que iba a venir a atacar a Honduras”, mi contestación fue: “señor, en este país somos siete millones y medio de soldados”, dijo.

En otro tramo de su alocución, el presidente interino afirmó: “He asumido este reto por seis meses, porque el 29 de noviembre todos ustedes y todo el pueblo de Honduras va a ir a escoger a su próximo presidente”.

La manifestación fue convocada por la Unión Cívica por la Democracia, una organización que aglutina a diversos sectores que respaldan al gobierno interino.

Los hondureños que se oponen al golpe de Estado también han organizado en las últimas horas plantones en la capital y tomas de carreteras muchos departamentos del país.

De acuerdo con registros de ONGs hondureñas consultadas por BBC Mundo, las marchas y protestas tuvieron especial incidencia en el norte, occidente y oriente del país.

Toque de queda extendido

La enviada especial de BBC Mundo a Tegucigalpa, Cecilia Barría, dijo que a pesar del golpe de Estado, muchos hondureños siguen desarrollando su vida con normalidad.

“Los establecimientos comerciales estaban abiertos, lo mismo los bancos y organismos públicos. Mucha gente teme que se produzcan incidentes violentos pero la ciudad no se ha paralizado. Hay incertidumbre y miedo sobre lo que va a ocurrir en los próximos días”.

Algunos de los participantes en una manifestación a favor del nuevo gobierno de Micheletti realizada en el Parque Central de Tegucigalpa lanzaron advertencias respecto a una posible escalada de violencia.

El toque de queda que originalmente se había decretado hasta el martes, fue extendido hasta el próximo viernes.

Chávez califica de “posición importante” el apoyo de EE.UU. a Zelaya

Caracas, 28 jun (EFE).- El presidente venezolano, Hugo Chávez, consideró hoy “importante” la “posición” de Estados Unidos de solo reconocer como legítimo el Gobierno de Honduras al dirigido por Manuel Zelaya, y desvincularse del golpe de Estado en ese país.

“Esta es una posición importante, tan importante como la de Brasil o la de Unasur”, declaró Chávez desde la sede de Gobierno, donde frente a sus ministros y algunos los embajadores, entre ellos el de Honduras, sigue paso a paso la situación en Honduras.

Chávez expresó su apreciación respecto a la reacción de Washington después de leer una información de medios internacionales que recogía declaraciones de portavoces estadounidenses en las que desmarcaron a EE.UU del golpe contra el presidente de Honduras, Manuel Zelaya, y expresaron su apoyo a la democracia en ese país.

El mandatario venezolano, sin embargo, señaló que habría que indagar “hasta donde la CIA (la central de Inteligencia de EE.UU.) y esos organismos imperiales tienen que ver”, con la crisis hondureña.

Chávez ha insistido en separar al Gobierno del presidente estadounidense, Barack Obama, al que ha reconocido sus “buenas intenciones”, del “aparato imperial” que, a juicio del mandatario venezolano, actuaría de manera autónoma e independiente en contra de países como Irán.

La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, afirmó hoy que la acción contra el presidente de Honduras, Manuel Zelaya, “viola los preceptos de la Carta Democrática Interamericana y debe ser condenada por todos”.

“Instamos a todas las partes en Honduras a que respeten el orden constitucional y el imperio de la ley, reafirmen su vocación democrática y se comprometan a resolver las disputas políticas pacíficamente y a través del diálogo”, dijo Clinton en un comunicado.

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