La principal empresa automotriz estadounidense, General Motors (GM), eliminará el 40% de los concesionarios que venden su marca, como parte de su plan de restructuración que debe someter a consideración del gobierno el 1 de julio para evitar la bancarrota.

En un comunicado de prensa distribuido este viernes la fabricante de vehículos explica que el proceso “empieza hoy” con la notificación que está enviando a unos 1.100 concesionarios considerados poco productivos y con bajos niveles de venta.

La idea de GM es eliminar unas 2.300 tiendas para el 2010, parte del proceso de reestructuración que la empresa deberá presentar al gobierno para garantizar respaldo de fondeos federales que le permitan mantenerse en el negocio.

“Es imperativo que una GM saludable y viable tenga una saludable y viable red de concesionarios que no sólo pueda sobrevivir sino prosperar en bajones cíclicos”, aseguró el vicepresidente de la automotriz, Mark LaNeve.

“Es obvio que casi todas las partes de GM, incluyendo a los concesionarios, deben hacerses más pequeñas y más eficientes”, agregó La Neve.