El cineasta Roman Polanski, detenido en Suiza por una vieja causa judicial de 1977 por “sexo no consensuado” con una menor de 13 años, perdió hoy su primer intento por recuperar la libertad luego de que el Ministerio de Justicia suizo rechazara una apelación mediante la cual reclamaba su excarcelación.

“Mantenemos nuestra opinión de que hay un gran riesgo de fuga“, dijo el vocero del ministerio, Folco Galli, al explicar la decisión. En diálogo con la agencia AP, agregó que el riesgo era tan grande como para que el gobierno buscara una fianza u otras medidas de seguridad a cambio de la liberación del cineasta.

Los abogados de Polanski solicitaron su puesta en libertad el 29 de septiembre, y ese mismo día interpusieron una querella en nombre de Polanski ante el tribunal de Bellinzona. Pretenden lograr que el realizador pueda cumplir arresto domiciliario en su lujosa vivienda suiza de Gstaad.

Polanski fue detenido el 26 de septiembre pasado al llegar al aeropuerto de Zurich, donde iba a recibir un premio a su trayectoria en el festival de cine de la ciudad. Desde 1977, el cineasta escapa de la justicia estadounidense, luego de ser acusado de violación en un intercambio sexual no consentido con una jovencita de 13 años, en la casa del actor Jack Nicholson durante una sesión de fotos para la revista Vogue.

Las autoridades en Los Angeles lo consideran un infractor convicto y fugitivo, mientras que Suiza sostiene que existe una orden de arresto internacional contra él desde 2005.